La Clínica del Doctor Segura. La Malvarrosa
domingo, 24 de octubre de 2021
La Clínica del Doctor Segura. La Malvarrosa
domingo, 26 de septiembre de 2021
La calle Chapa
La calle Chapa
«Solo queda una casa. Entre almacenes, fincas nuevas, derribos, pavimentos levantados, un adoquinado del año del charlestón. Una casa pequeña, de planta baja y piso, vieja, muy vieja, con el numero 4 en la puerta y la “rajoleta” denominadora de la calle.La calle Chapa era algo muy importante en el Grao. Era precisamente, con su paralela, la del Muelle de Tierras, también desaparecida, donde se encontraba toda la vida portuaria valenciana.
Allí estaba también la “otra” vida del puerto, los locales que alegraban la vida del desembarcado por mas o menos horas. Había verdaderas instituciones; yo he conocido a Greta Werner (en paz descanse), una danesa menuda, nerviosa, que allá por el treinta y tantos sumaría los cincuenta y que en Valencia había acabado sus singladuras de “profesional” con el montaje de un bar, al que puso su nombre, y que era el centro de atracción general. “Casa la Greta”. Es un nombre que aún recordaran muchos, de mi edad hacia arriba. ¿Qué cual es?. Lo siento no estoy autorizado a decirlo...precisamente por esos muchos.
Estaba el cine “El Dorado”; un salón totalmente a tono con la calle, muy “in”, en la alocución actual, un autentico teatro-cine, salón de marineros, que aún alcancé a conocer de madera casi su totalidad. Casi como un “saloon” de película del Oeste.
El Dorado practicó hasta el final un sistema que le dio resultados: cine y “fieras”. Bueno, las fieras eran, para los “graueros y cabañaleros”, las “chantenses” “disenses” y “dansenses”, que actuaban después de la película. De la jerarquía artística vale más no hablar. En cuanto a la calificación moral, el sistema clasificador actual de TVE tendría que buscar sitio para poner rombos, ya que tal vez llenara el cuadro del escenario.
Por cierto que allí debuto, a decir de los contemporáneos, una artista que luego había de dar al genero “infimo” español, que ella hizo grande, días de gloria. Se trató de Concha Piquer, de las hermanas Piquer, no sabemos ni en que año, ni siquiera si es verdad, porque yo, a doña Concha no se lo pregunto, la respeto demasiado. Pero es curioso y...”si non e vero, e bon trobato”. ¿No?. Claro que la Piquer era entonces (no se que fechas) una niña, y supongo que no estaría incluida en lo de los rombos.
La vida galante, la vida comercial, el desenvolvimiento de la actividad marinera, estaba concentrada en la calle de Chapa. Corazon del puerto valenciano, latía haciendo circular por toda la ciudad una vida multicolor. Comercios, negocios, exportación, Greta Werner, El Dorado, la casa de Rochil, la naranja, el vino, los marineros, los pescadores, los golfos del puerto, un batiburrillo variopinto y “zuluaguesco”. Pero que conformaba una vida que fué perdiéndose.
El viejo corazón marinero, machacado por las bombas, arrasado por los hombres, aún latió débilmente un par de años después del 39. Fue el paseo vespertino del Grao y del Cabañal, e intentó renacer. Pero “El Dorado” había volado un 3 de octubre de 1937, al mismo tiempo que media calle, cuando como pájaros de mal agüero pusieron sobre él sus huevos con aletas. Greta, intentó vegetar en los restos de su casa. Los consignatarios buscaron nuevos despachos, y la vida marítima murió en Valencia.
domingo, 6 de octubre de 2019
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario
«Per completar obres tan bones,
ajunta al pa que als pobres dónes
es flors que·n l’hort troves primer.
Farem garlandes y corones
per a la Verge del Roser.
Ja estàs vestida: anem de presa,
y afrontaràs ab ta bellesa
del sol eixint lo raig primer».
Misa de alba
Teodor Llorente
Esa construcción no es otra que la antigua Ermita Nueva del Rosario, parroquia de Ntra. Sra. del Rosario desde 1902. Tal iniciativa partió de D. Andrés Mayoral Alonso de Mella (1685-1769),prelado zamorano que hizo su entrada en Valencia como arzobispo de la diócesis el 8 de septiembre de 1737.
Es sobradamente conocida la historia, transmitida por Martínez Aloy (J. Martínez Aloy "Geografía General del Reino de Valencia". T. I Provincia de Valencia, p. 879. Barcelona s/f.) sobre el origen de una ermita en tal lugar para resolver el frecuente problema que surgía cuando, por causas de diversa índole, los habitantes de las llamadas Barracas del Grao, que no eran otros que los residentes en el Canyamelar, el Cabanyal y el Cap de França, no podían asistir a los oficios celebrados en la iglesia de Santa María del Mar, sita en el vecino Grau.
El período de construcción de aquel primitivo lugar de culto abarcó desde mediados del siglo XVIII hasta 1774, año de su consagración.
Fue especialmente diseñado para evitar todo contacto entre los fieles de ambos sexos para lo cual se levantó un muro separador en el centro de su única nave y se abrieron dos puertas en su fachada, la derecha para la entrada y salida de los hombres y la izquierda para el mismo fin respecto a las mujeres. Nada dejó al azar el pudibundo prelado.
No nos vamos a extender en lo ya divulgado sobre este hecho con mayor o menor precisión histórica. Lo que sí haremos por medio de estas líneas es proporcionar unos datos irrefutables sobre las características arquitectónicas exteriores de aquella primitiva ermita, reafirmando así esa peculiaridad del actual templo, reedificado en 1882, consistente en las dos grandes puertas de la fachada principal, que proceden del trazado dieciochesco original. La ermita del Rosario del Canyamelar siempre tuvo dos puertas en su fachada, rematada por espadaña de un solo cuerpo.
Nos atrevemos a calificarlo como un caso único entre las iglesias parroquiales de España.
Conociendo el carácter fuertemente conservador del arzobispo Mayoral en lo tocante a la moralidad pública y teniendo en cuenta que en aquel tiempo cualquier calamidad o catástrofe natural se solía achacar a un castigo divino (este prelado ya consiguió suprimir las representaciones teatrales en Valencia en 1748 a raíz del terremoto que asoló el pueblo de Montesa ese mismo año), no debería extrañarnos que dispusiera esa peculiar distribución del espacio interior de la ermita canyamelera con el fin de evitar dar ocasión a que futuras calamidades cayeran sobre los valencianos.
Aunque, sin duda, la concurrencia y la más o menos prolongada estancia de vecinos de la ciudad de Valencia durante la temporada de baños se puso de moda una vez desaparecida oficialmente la constante amenaza de la piratería berberisca cuando en 1786 se firmó el tratado de Argel, podemos pensar que, antes de dicho año el esparcimiento de los capitalinos en nuestra playa ya tendría sus practicantes, pudiendo el sagaz Mayoral prever certeramente lo que iba a ocurrir con el transcurso del tiempo y la evolución de las costumbres, como atestigua Cavanilles en 1795:
“La playa del Grao es toda de arenas en cuesta muy suave. Allí acuden los de la capital á bañarse, cuyo prodigioso concurso aviva aquel recinto, ya de suyo interesante por el movimiento de las aguas y los buques que se descubren.
Los años pasados iban y volvían comunmente en el mismo dia por la facilidad que ofrecen centenares de calesines y otros carruages apostados para este fin en las puertas de la ciudad. Y a muchos convidados de la frescura y amenidad del sitio, suelen permanecer algunos dias alojados por lo general en las chozas de los pescadores.
Aumentándose con el tiempo la pasión y el número de los concurrentes, varios sugetos acaudalados no contentos con el pobre alojamiento de las chozas, han construido sucesivamente edificios espaciosos; unos pocos con toda solidez, los mas con el nombre y la forma exterior de barracas, en que se hallan las comodidades, los adornos, y hasta el luxo de la capital: por donde ha venido á formarse otra población numerosa al largo de la playa.
Júntanse allí en estío personas brillantes de ambos sexos, viven con libertad, sin etiqueta, y en una diversión continua; se suceden los convites, los bayles y alegría; pero al cebo de estos deleytes acuden gentes díscolas, que se introducen en la sociedad para corromperla.
Ya se nota que la virtud más sólida queda expuesta á perderse, y que á la juventud se le presentan exemplos muy nocivos. Sin duda se ignora este desorden, ó no han llegado á conocer su gravedad los que tienen obligación de remediarle”
En caso de obedecer el supuesto y famoso muro separador a esa pudibunda finalidad, no sería más que rizar el rizo del rigor en un contexto geográfico y social algo propicio para la relajación de las costumbres.
Fue en esa primitiva ermita del Canyamelar donde se reveló como pintor un grande de la ilustración científica del XVIII, criado en el Canyamelar: Juan Bautista Bru de Ramón (1742-1799), pintor – condiscípulo de Goya en el taller de Bayeu - y “primer disecador” del Real Gabinete de Historia Natural de Madrid. El joven Bru decoró al fresco parte de la bóveda de la ermita, su primera obra conocida, desgraciadamente perdida al levantarse el nuevo templo en el siglo XIX.
Desapareció aquella curiosa ermita pero, sirvan estas líneas para que no se pierda su recuerdo».
José Aledón Esbrí
domingo, 2 de junio de 2019
Alcoholera "La Malvarrosa"
Alcoholera "La Malvarrosa"
«Justo al lado del chalet de Blasco Ibáñez se irguió durante bastantes años una fábrica de alcohol.
El tufillo que despedida sin cesar arrugaba la nariz, pues el alcohol que se fabricaba era de maiz y de higo, por el azúcar que contenía, aunque la producción se basó luego sobre todo en la melaza.
El apestoso tufo que desprenda la destilación del higo y la melaza aumentaba cuando soplaba el "albornés". De modo que una aguda presión popular, que se tomó como una reivindicación vecinal, consiguió la clausura de la fábrica y su traslado a otro lugar donde no molestara a nadie y tuviera más amplitud: el lecho del Turia.»
Historia de la Malvarrosa
Antonio Sanchis Pallarés
domingo, 26 de mayo de 2019
María Jesús y su acordeón. La niña de la Malvarrosa
María Jesús y su acordeón
María Jesús Grados Ventura ( Cáceres , 29 de mayo de 1956) es una cantante e intérprete musical española más conocida como María Jesús y su acordeón.
María Jesús Grados es la mayor de seis hermanos. Su familia se trasladó durante su infancia a Madrid y posteriormente a Valencia.
Maria Jesús en el Polit
La Malvarrosa
Desde los 8 años, tocaba el acordeón en playas, bares y restaurantes de Valencia y Benidorm, gracias a lo cual pudo costearse sus estudios de música.
Maria Jesús en un merendero de la playa
"La niña de la Malvarrosa"
Llamada así porque tocaba el acordeón en la playa de Valencia mientras su padre pasaba el platillo.
17 años después se haría famosa en medio mundo cantando "Los pajaritos" con otro nombre "María Jesús y su acordeón".
"Mi padre me contaba siempre que cuando yo tenía 4 años, salté de la silla de la terraza donde estaba con mi familia y me puse a cantar con ella "Cuando calienta el sol". Fue mi primer bolo".
Comenzo su andadura musical en presentaciones de fallas y los conocidos bolos del verano. Se presentó a un concurso de radio Valencia el cual es ganadora, y como premio graba su primer programa de televisión "Salto a la fama". Mas tarde interviene en varios programas de Club mediodia. De la mano de su padre llega a la ciudad de Benidorm, y aquí nace su primer disco, asi hasta completar una discografia de 38 LP, 60 Cassettes y en la actualidad 24 CD, recibe el primer Cassette de Oro por el dico "El show de Maria Jesus" y el disco de platino por "Los pajaritos".
Esto le lleva a intervenir en infinidad de programas de televisión como Buenas tardes, Atodo ritmo, Festival, Aqui ahora, Lapiz y papel, Directisimo, Estudio Abierto, Fantástico, todos estos de la mano de Fernado Navrrete y Jose Maria Iñigo. También La cometa blanca, Aqui España, 300 millones. En 1974 Manolo Escobar la contrata para su gira de verano, asi realiza galas por toda la geografia Española.
Su principal éxito fue la canción Los pajaritos o El baile de los pajaritos, estrenada en 1981, que se convirtió en un éxito de público y de ventas, en España y en algunos países latinoamericanos. Este tema, originalmente titulado Chicken Dance , fue compuesto por Werner Thomas y fue difundido, además de en España, en países como Finlandia, por Frederik y bajo el nombre "Tralalala", Italia, por Al Bano & Romina Power y bajo el nombre de " Il ballo del qua qua", o Francia, por René Simard & Nathalie Simard , bajo el título " La Danse des canards", a modo de franquicia.
Posteriormente perdió popularidad, volviendo de nuevo a la interpretación en directo en restaurantes, como al principio de su carrera.
En total ha grabado más de 50 discos, recibiendo el primer Cassette de Oro por el disco "El show de María Jesús" y un disco de platino por "Los pajaritos" Sus canciones han aparecido como banda sonora en algunas películas y series de TV.
Maria Jesús ofrece sus canciones en Benidorm donde ofrece sus canciones a millones de personas que pasan sus vacaciones en esta ciudad, Actualmente sigue con sus actuaciones por toda España, tanto como pregonera en fiestas populares y con su show musical.
http://www.mariajesusysuacordeon.es/biografia/
Las Arenas. Año 2000. Galería fotográfica 03
Las Arenas. Año 2000. Galería fotográfica 03 Levante EMV

















































