domingo, 29 de octubre de 2017

El Cementerio del Grao

El Cementerio del Grao

Para poder datar de una forma aproximada la construcción del Cementerio de El Grao nos tenemos que remitir al origen de del núcleo de El Grao, que propició el asentamiento de casas y barracas de marineros, un asentamiento al que, ya en 1249, se dotó de de una cerca y muralla. Esto provoco que en sus aledaños y en el interior del propio templo se reunieran los enterramientos del vecindario hasta que, en cumplimiento de las nuevas disposiciones emanadas de la Real Cédula de 1804, hubo que construir un cementerio propio.


Cartografía Histórica. 1899


Plano de Valencia de 1811. Trazado del nuevo Camino del Grao

http://callesyplazasdevalencia.blogspot.com.es/2013/04/

El reconocimiento de Villanueva de El Grao como municipio propio entre los años 1826 y 1897, y la lejanía del Cementerio General, contribuyeron a la existencia de este cementerio. Hacia la época en que se construyó el actual cementerio, entorno a 1900, el Municipio de El Grao contaba con 5.600 habitantes; en 1909 se trasladaron a este cementerio los restos que aún quedaban en el antiguo.


Plano de Villanueva del Grao de 1856

http://callesyplazasdevalencia.blogspot.com.es/2013/04/


1925

Al acceder al cementerio ( habilitado en la tardía fecha de 1906) por la primitiva portada, tras dejar a la izquierda el antiguo cementerio civil, construido en 1915, y al lado derecho de una capilla en la que se venera la imagen del Cristo de El Grao, se tropieza con una sencilla losa tubular delimitada por una verja de hierro forjado en la que la relación de los 32 nombres inscritos en ella con indicación de sus lugares de procedencia viene precedida por la siguiente inscripción: "A los mártires de la Patria que fallecieron en 1898 y 1899". El Casino Artesano dedica este recuerdo. Un memorial sin duda a las víctimas de la guerra de Cuba avecindados en el barrio del El Grao.


Todocolección

Situado el cementerio El Grao en la confluencia de las calles Fray Luís Galiana, Irisa y Poeta San Martín y Aguirre, junto al cauce del río, las instalaciones portuarias y la expansión del propio caserío urbano colapsaron hace años la ampliación de este cementerio, que hubo de limitar los enterramientos a las concesiones ya existentes, obtando el Ayuntamiento de Valencia por su conservación integral. El recinto resulta muy evocador y está bien cuidado. No obstante, su emplazamiento en una zona precariamente urbanizada aún, y el hecho de que para acceder a el se deban cruzar las vías del ferrocarril de Valencia al Grao, entre edificios fabriles abandonados, le confiere un aspecto, de tapias afuera, un tanto desolado y fantasmagórico.




Al Cementerio El Grao se accede actualmente por la fachada que da a la calle Poeta Sanmartín y Aguirre, fachada realizada en mampostería y ladrillo. La entrada original era por la fachada perpendicular a la actual. Esta portada es de reducidas dimensiones y su tipología recuerda a la de las pequeñas ermitas Tras pasar esta puerta de entrada, accedemos a un patio alargado, el cual realiza la función de distribuidor y vestíbulo de este cementerio. En este patio se encuentra el despacho del capellán, el depósito y el cuarto de sepultureros, unos metros más adelantada se sitúa la puerta de entrada al espacio destinado a albergar a los difuntos; mientras que al fondo, en el lado opuesto a la entrada se encuentra el edificio de la capilla, la puerta situada al norte contiene dos ejemplos de arquitectura funeraria tradicional. El recinto interno del cementerio se organiza mediante cuatro cuartos. 




Todocolección

El paseo longitudinal, de mayor anchura, cuenta con franjas ajardinadas a ambos lados. El recinto destinado propiamente a la función de cementerio, es un espacio apaisado que se organiza a partir de una plazoleta central de la que parten cuatro caminos que marcan los ejes longitudinal y transversal, el paseo longitudinal, de mayor anchura, cuenta con franjas ajardinadas a ambos lados. El perímetro de este espacio está rodeado por estructuras de ladrillo igual a la que se encuentran en el Cementerio del Cabañal, con las molduras y decoraciones realizadas también en ladrillo, conseguido al ir jugando con la posición en que se coloca este material tan funcional y práctico, como rico en recursos. A lo largo de estos ejes marcados por los senderos que salen del espacio central, se sitúan los mausoleos y tumbas más importantes, ocupando así el espacio que se encuentra delimitado por los muros perimetrales.


Aspecto del cementerio tras la riada de 1957

Número extraordinario de Las Provincias. Noviembre de 1957

Subida por Ramón Sánchez Castelló a VAHG

Como en los demás cementerios periféricos –con la excepción de Massarrojos- a la planta rectangular del recinto originario hubo que adosarle una parcela de terreno por la parte posterior, recayente a levante, o sección del ensanche, de planta trapezoidal Las estructuras que albergan a los nichos están realizadas exclusivamente de ladrillo. Las cubiertas que cubren con tejas. Se usa la piedra y el mármol para mausoleos, tumbas y elementos escultóricos. El vendaval que afectó al Grao en el año 1989 los arrasó, por lo que se iniciaron nuevas reformas y mejoras.

Ajuntament de València

domingo, 22 de octubre de 2017

El Cementerio del Cabanyal

El Cementerio del Cabanyal

Sus orígenes

«Hasta 1867, los entierros se realizaban en las inmediaciones de la Parroquia del Rosario, pero el gobierno de la nación ha dispuesto que deje de enterrarse en las iglesias, y que se construyeran cementerios en las afueras de las ciudades.


http://ateneomusicaldelpuerto.net/

Para hacer el traslado, la corporación municipal busca un emplazamiento alejado tanto del núcleo poblacional como de la misma capital. El lugar elegido es el actual del Camino del Cabanyal, que pertenecía a Valencia.


Plano del Cementerio de 1860

Cortesía de http://maritimodevalencia.blogspot.com.es/

En 1866 tenía únicamente 5400 metros cuadrados, aunque con el tiempo se ha ido ampliando. El dueño de los terrenos era un tartanero de Valencia llamado Carmelo Nicolau Cubells. El Ayuntamiento de Valencia lo compra por 20000 reales.

Las obras empieza a hacerlas el aparejador Antonio Duet Greses, pero no parecen que sean de mucha calidad y muy bien pensadas.

Aunque las obras no estaban acabadas, en 1868 el Rvdo. Juan Bautista Aliaga, Vicario de los Ángeles, pudo bendecir el Cementerio, aunque fuera de carácter provisional, pues durante muchos años fueron coexistiendo los dos.»

Historia del Cabanyal

Antonio Sanchis Pallarés

El cementerio del Cabanyal y Mariano Benlliure

«Rodeado casi por completo de edificaciones que avanzan sin aparente control, el pequeño cementerio del Cabanyal, antes enclavado en medio de la huerta que separaba los pueblos marineros de la ciudad, encierra todavía un gramo de paz, en medio de la que destaca, perfecto en su sencillez, el mausoleo que el escultor valenciano Mariano Benlliure dedicó a sus padres. Y donde él mismo decidió ser enterrado. Un autorretrato, que se hizo expresamente para ser colocado en ese lugar, confirma que el proyecto del escultor, volver a tierra valenciana tras su muerte, fue largamente meditado y decidido.


Fundación Goerlich

En 1913, cuando Mariano Benlliure, a los 51 años, está en el cénit de su carrera como escultor, decidió dar sepultura a sus padres en el cementerio del Cabañal. Juan Antonio Benlliure, el padre, había fallecido en 1906; Ángela Gil, madre de seis hijos, había muerto un año después. Aunque todos habían vivido humildemente en el barrio del Carmen --donde Mariano nació, en 1862, en el número 16 de la calle Baja-- la verdad es que Pueblo Nuevo del Mar, que entonces era municipio independiente de Valencia, les llamó muy pronto. Allí trabajaban y vivían los abuelos paternos, los Benlliure; el abuelo era el encargado de la alquería de los Bertrán de Lis, una familia acaudalada donde no faltaban las vocaciones políticas.

El famoso escultor nunca olvidó Valencia y siempre sintió nostalgia de sus correrías infantiles por el Cabañal; la libertad de la huerta y el horizonte del mar, la vida sencilla y entrañable de lo que era un pueblo muy alejado de la capital siempre impregnó sus recuerdos. Por eso, el que a los nueve años inició el aprendizaje como tallista en Madrid, de la mano de su hermano José, no dudó en comprar un pedazo de tierra, en el cementerio del Cabañal, para dar sepultura a sus padres.
A diferencia de quienes le rodeaban, Benlliure no quiso levantar un gran mausoleo. Los Robillard, a muy pocos pasos, dejaron constancia monumental de lo que representa ser dueños de una gran fábrica de perfumes: la que con sus plantaciones de flores a la orilla del mar dio nombre a la Malvarrosa. El escultor, sencillamente, dispuso una cruz de piedra en el suelo y, como ornato, sobre un monolito, las cabezas de su madre y su padre que él mismo modeló unidas, a semejanza de las que la cultura romana levantaba para invocar a los manes del hogar.


Fundación Goerlich

Igual que Joaquín Sorolla fue el pintor de la Corte, Mariano Benlliure fue el escultor oficial de la Restauración. Popular en las plazas de toros, habitual en los teatros, triunfador en los cenáculos y dueño de un estudio por el que desfiló lo mejor de la burguesía española, Benlliure hizo posar a todos: desde los Reyes a los banqueros, desde los primeros ministros a los toreros. Durante décadas, no hubo proyecto de monumento oficial que se le resistiera: todos los ganaba y con todos los personajes lucía sus cualidades: Alfonso XII, Isabel la Católica, Álvaro de Bazán, Francisco de Goya, el general Martínez Campos y el cabo Noval.

Si pasear por Madrid es tropezar una y otra vez con sus mejores esculturas, en Valencia podría hacerse una ruta turística especial para ver sus obras. Empezando por la fachada del Ayuntamiento, la ciudad exhibe piezas de Benlliure en el monumento al marqués de Campo, en el de San Juan de Ribera, en el de Cervantes y en el dedicado al pintor José Ribera. Todo eso sin entrar en los museos, donde hay bustos de Sorolla, Serrano y Blasco Ibáñez, sus grandes amigos de Madrid, modelados por su mano. En el patio de la Generalidad, impresionante, se exhibe la chimenea decorada con escenas del Infiernom del Dante.


Fundación Goerlich

Curiosamente, Mariano Benlliure, que preparó con detalle cómo habría de ser su propia tumba, tiene buena parte de su obra dedicada a los monumentos funerarios de grandes personalidades. En Valencia está el mausoleo que dedicó a Blasco Ibáñez, mientras en el Cementerio General podemos ver una de las más bellas figuras esculpidas nunca por el artista: el ángel que abre la puerta del mausoleo de la familia Moróder. Pero en Madrid, el Panteón de Hombres Ilustres muestra los dedicados a Sagasta, Dato y Canalejas; en Barcelona es famoso el homenaje fúnebre al tenor Viñas; en El Roncal muestran con orgullo el que preparó para Gayarre, una obra clave en la historia del arte español, y en el cementerio de Sevilla, la tumba del gran torero Joselito arrebata por su aire solemne y conmovedor.

Unido a la famosa actriz Lucrecia Arana, Mariano Benlliure, como el mismo Sorolla, se construirá en Madrid, ampliando la casa de su compañera sentimental, una villa con amplias dependencias dedicadas a exposición y estudio. Por la calle Abascal pasaron docenas de personajes famosos, entre los que nunca faltaban valencianos de todas las ramas artísticas, ya fueran músicos, como Serrano o Lleó; escritores, como Llorente o Blasco Ibáñez, o pintores, como Sorolla, Sala o Pla. Para la fuente del jardín de esa casa madrileña fueron esculpidos los niños que juguetean en el agua que podemos ver en San Pío V y los jardines de la plaza del Carmen.»

Francisco Pérez Puche. Las Provincias. 30/10/10

domingo, 10 de septiembre de 2017

El Casinet

El Casinet

«“El Casinet” es el nombre popular por el que se conoce al edificio de estilo modernista donde se aloja la Sociedad Musical Unión de Pescadores (SMUP). Es un símbolo de la autarquía obrera y pesquera en los inicios del siglo XX. Un símbolo de su progreso. Ubicado a pocos metros de la Playa del Cabanyal y flanqueado, precisamente, por la Calle del Progreso.


http://www.smup-elcasinet.org/historia.html

Fue uno de los iconos del blasquismo en su etapa más floreciente, tiempo durante el cual Blasco Ibáñez, desde sus balcones, dió célebres mítines políticos que arraigaron profundamente en sus gentes. Es por tanto uno de los edificios más emblemáticos e importantes del barrio del Cabanyal en Valencia.


Blasco Ibáñez en la inauguración de la escuela pública de Cabañal. 16 de mayo 1921

Marga Preda

https://www.facebook.com/groups/105629593544887/

La construcción del Casinet fue finalizada en 1909 por obra de Juan Bautista Gonsálvez Navarro, un notable arquitecto cuya vinculación con el Cabanyal iría más allá de lo profesional hasta el punto de llegar a ser alcalde durante el Enero de 1890, viéndose obligado a dimitir forzosamente por problemas de salud ese mismo mes, además, es autor de otros edificios emblemáticos como la Lonja del Pescado y muchos otros proyectos que definieron la evolución de este barrio.


http://www.smup-elcasinet.org/historia.html

Gonsálvez fue la respuesta de los pescadores para construir por su cuenta la Lonja del Pescado debido a su descontento hacía el proyecto que había diseñado el Ayuntamiento de Valencia con su arquitecto municipal para este mismo propósito. De este modo, con la aún reciente pérdida de su independencia y posterior anexión del Pueblo Nuevo del Mar al Ayuntamiento, los pescadores subrayaban la desconexión de la ciudad con su periferia y su marcado carácter republicano, tan ligado a los movimientos liderados por Blasco Ibáñez y Rodrigo Soriano.




Beatriz Galindo Fernández

Originalmente El Casinet fue construido para albergar la sociedad “El Progreso Pescador”. Una cooperativa fundada en 1902 por la clase obrera tras entrar en huelga y segregarse de la Marina Auxiliante, perteneciente a los patronos. La finalidad de esta sociedad era suministrar y proveer productos de primera necesidad a los pescadores a cambio del pago en especie.

En 1924, la Cooperativa al encontrarse en una situación económica muy precaria y no poder hacer frente a la hipoteca del edificio, decide subsistir fusionándose con la Unión de Pescadores (una caja de pensiones enfocada a dar cobertura a pescadores jubilados), quienes a cambio de hacerse cargo de los gastos y las deudas se quedaron con el edificio. Tras la absorción, la cooperativa finalmente desapareció como tal, las barcas se vendieron y únicamente siguió funcionando como caja de pensiones.


Vicente Blasco Ibáñez en el Cabañal 

Acto de exaltación de "La barraca". 1921

José Navarro Escrich

https://www.facebook.com/groups/105629593544887/

Desde ese momento, La Unión de Pescadores destinó parte del edificio a actividades sociales y culturales, así, distintas peñas recreativas tan dispares como el senderismo o fútbol, escuelas de esgrima, teatro y danza e incluso un café fueron poblando el interior del Casinet.


http://www.smup-elcasinet.org/historia.html

En 1926, se funda y se establece en el edificio la Sociedad Musical Unión de Pescadores (SMUP), proveniente de la escisión de la antigua Patronato del Pueblo Nuevo del Mar, una banda cuyo origen se remonta a 1880 y que fue legalizada socialmente en 1894.

Tras el estallido de la Guerra Civil y su resultado en 1939, la Unión de Pescadores, debido a su mentalidad republicana y su vinculación tanto a movimientos obreros como a la CNT, fue extinta. La Falange Española se apropió del edificio durante la dictadura franquista y con el paso de los años irían desapareciendo todas las distintas actividades socioculturales que se venían realizando en él.


?

La única actividad que ha perdurado es La Sociedad Musical Unión de Pescadores, siendo en la actualidad la propietaria del edificio y continuando con su labor en este histórico símbolo del barrio del Cabanyal, El Casinet».

http://www.smup-elcasinet.org/

El Casinet: l’empremta republicana al Cabanyal

«El centenari Casinet del Cabanyal és ara la seu d’un grup de músics joves, però durant el segle passat aquest bell i protegit edifici modernista va ser escenari essencial dels canvis socials de la tortuosa centúria. Lluita obrera, cooperativisme proletari de resistència davant dels cacics, contrabandistes que aprenien esgrima, mítings de Blasco Ibáñez, cau de conspiradors republicans. Un símbol del barri pescador rebel.

Cada dilluns i dijous l’orquestra de la Societat Musical del Casinet assaja a l’ampli saló de l’esplèndid edifici del modernisme clàssic, que dóna als carrers Pintor Ferrandis, Pepe Benlliure i Progrés, al cor del barri marítim.


?

L’escriptor i cabanyaler d’honor, Vicent Blasco Ibáñez, un dels primers actors d’aquest espai, continua mirant sorrut des d’una foto emmarcada del primer pis. Encara que les belles quinze portes de mig arc d’estil clàssic que envolten la majestuosa casa estan tancades rígidament, dins continua havent-hi vida. Els que interpreten i ensenyen música ací són homes i dones jóvens, hereus d’una tradició que es remunta al principi del segle XX; en concret, a l’any 1909, que es va acabar de construir, igual que una altra icona essencial com la Llotja dels Pescadors.


Blasco Ibáñez junto a las pescateras de El Progreso Pescador. 1911

http://elargonautavalenciano.blogspot.com.es/

Al primer pis s’imparteixen classes de música a menuts i a grans, i unes quantes fotos remotes recorden la llarga història d’aquest lloc. Alguna cosa deu tenir aquest edifici protegit si, encara al començament dels anys noranta, la cafeteria, ara tancada, era freqüentada pels progres valencians com una icona llibertària del vell barri lluitador.

El Casinet és exemple de resistència popular als poderosos i un símbol del progressisme de les poblacions marítimes. Malgrat que, com tot el barri, va!experimentar la maledicció franquista de la postguerra, va continuar mantenint el pressentiment dels vells republicans que el freqüentaven.


1915

Archivo de Rafael Solaz

En temps del blasquisme es va anomenar Centre Instructiu Republicà de la Societat dels Pobles de la Mar, i des d’aquests balcons Blasco llançava els seus mítings. Però sobretot va ser seu de la Societat del Progrés Pescador, cooperativa pesquera d’obrers pescadors.

La història d’aquest lloc està marcada per la lluita per la dignitat i la supervivència del barri maltractat. Una història que va des dels temps de les lluites obreres durant els anys 20 fins a la bullícia revolucionària de la República, la resistència a la nit franquista i, al final, la permanència, com un símbol de llibertat, de la centenària Societat Musical dels Pescadors del Cabanyal. Són ells els que mantenen viu l’esperit de l’edifici.


«Esta playa, señores, tiene más significación y más importancia mundial de lo que vosotros podéis imaginar. Yo puedo deciros que he sentido orgullo como valenciano cuando, al visitar el Museo de Luxemburgo, de París, he visto allí, en medio de grandes producciones artísticas, trasladado al lienzo, este mismo cuadro que veis aquí... Yo también he contribuido a esta idealización por medio de mis novelas, que van traducidas a casi todos los idiomas de Europa».

Fragmento del discurso pronunciado por Blasco Ibáñez

El Pueblo. 20 de febrero de 1911

“En aquest lloc, l’única cosa que queda de social i de cultural d’abans som nosaltres”, diu la presidenta de la Societat, Mila Parra. “Som una secció del que!llavors va ser una societat sense ànim de lucre que promou la música i la cultura”. Blasco estaria content en sentir aquestes paraules, encara que la vella lluita dels proletaris del Progrés Pescador quede lluny.

“El Casinet és un símbol del progressisme valencià, no en general, sinó de la!consciència i la solidaritat obreres. És la història de la Societat del Progrés Pescador, una cooperativa que van muntar els proletaris de la mar davant dels abusos dels amos de les barques, de la Marina Auxiliadora, que pagaven malament”, assenyala l’investigador Antonio Sanchis.

“El Casinet m’evoca la permanència, la vida, la font d’alimentació del món obrer”, afig nostàlgic aquest conscienciós cronista, autor de la Historia del Cabanyal, siglo xx y un incierto futuro (Javier Boronat Ed., 2009), crònica indispensable de la memòria del llegendari barri pescador.

I aquesta història es remunta al començament del segle xx, a l’època en què el blasquisme estava en auge i el Casinet, construït per l’arquitecte Juan Bautista Gosálvez, era una cooperativa d’alimentació per als pescadors que hi podien comprar tot allò que necessitaven per a les barques.

Des del començament va ser un lloc de reunions populars. És l’època de Blasco i dels seus mítings republicans als nombrosos i amplis balcons de l’edifici, ara també cegats. Els temps en què l’escriptor es va posar a viure al xalet de la Malva-rosa i “tots els maçons hi anaven a veure’l en massa”.


Fachada principal del chalet de la Malvarrosa

http://www.cervantesvirtual.com/

Al Casinet, els que s’hi reunien, “els unia l’idioma de la mar”, diu Pep Martorell, compilador de tradició oral a les poblacions marítimes. “Un cau on la gent parlava. Se n’anaven al Casinet a buscar fonts d’informació i a jugar al truc”.

Blasco Ibáñez, en la seua incessant lluita per l’ideari republicà i els drets dels obrers, va donar des del principi suport als treballadors rebels del Casinet, igual que va impulsar el Pòsit de Pescadors, institució social l’edifici de la qual fins i tot es manté dret, a les termes Victòria.

“Blasco era un Déu a les poblacions marítimes. Quan va tornar de l’Argentina, ací el van rebre com l’Esperit Sant. Qualsevol cosa que feia era aclamada. I el Casinet va ser un dels seus escenaris preferits”, sosté Sanchis.


Vicente Blasco Ibáñez en el Cabañal 

Acto de exaltación de "La barraca". 1921

Suvida por José Vicente Luján Estellés‎ a VAHG

El Casinet, durant els anys 30, va rebre el suport del casino republicà d’El Porvenir. El 1933, la Penya Blasco Ibáñez s’instal·la en aquest local. En aquesta seu es duen a terme tot tipus d’activitats benèfiques i socials per pal·liar l’endèmica marginació del barri.

La Societat del Progrés Pescador sorgeix, a principi de segle, “com a conseqüència de les contínues desavinences entre els armadors i els patrons de la Marina Auxiliador i els mariners assalariats, que decideixen independitzar- se i crear una altra societat de pescadors sense barca pròpia, mariners a sou”.


Procesión Cristo del Salvador 

El Casinet a la izquierda

Todocolección

“De la lluita pels drets del treballador i la seua independència naix la Societat, com un símbol d’emancipació obrera a les poblacions marítimes, d’ideologia republicana i amb influències marcadament blasquistes”, escriu la llicenciada en Belles Arts Beatriz Galindo en el seu documentat estudi sobre les societats!pesqueres i en què “pretén reivindicar el valor patrimonial, tant material com immaterial, del llegat sociocultural de les dues úniques societats pesqueres de la mar de la ciutat de València, la Marina Auxiliadora i el Progrés Pescador”.

Les àmplies façanes i balconades del Casinet trauen cap a tres carrers!emblemàtics del barri, sobretot el llarg carrer del Progrés, que creua el Cabanyal de nord a sud i que ha mantingut el nom revolucionari (no, però, el carrer de la Reina, abans de la dictadura anomenat de la Llibertat). Hi havia a!la façana una placa de marbre ovalat que deia: Penya Republicana Federalista. President Vicent Blasco Ibáñez, que va desaparéixer, segons conten els més vells del lloc.

Els estudiosos del Marítim recorden que sempre va ser un lloc de reunió de progressistes. La història d’aquest indret també té caires aventurers, com les classes d’esgrima que s’hi impartien als pescadors en temps del contraban per a poder defendre’s durant les seues singladures per les costes d’Orà o de Tànger.


Procesión de la Semana Santa Marinera

El Casinet a la izquierda

?

Els pescadors, contrabandistes per necessitat, que s’embrancaven de vegades en baralles per les costes africanes, necessitaven saber esgrima. Encara als anys quaranta, per a molts el mitjà de vida al Cabanyal era el contraban. El barri s’anomenava “la petita Rússia”. El franquisme tenia tírria a València i, sobretot, a aquest barri que va quedar destrossat en un 25 % durant la Guerra Civil, per no parlar de les riuades devastadores del 1949 i del 1957.


Eugenia Viñes con calle del Pintor Ferrandis. Octubre de 1957

http://elsnostresarrels.blogspot.com.es/2013/

Als anys quaranta, les dues societats rivals, la Marina Auxiliadora i el Progrés!Pescador, es van unir en una única confraria de pescadors, que ara llangueix!davant de la industrialització creixent del port valencià.

Però el Casinet resisteix gràcies a la seua societat de músics. Una foto immensa en color sépia de Pascual García, el primer mestre de l’orquestra, se situa davant deles petites aules de música. S’hi senten els trombons i els clarinets, s’hi celebren setmanes culturals, s’hi convida les escoles del barri, els professors hi fan concerts didàctics…


La banda desfilando ante el sanatorio San Juan de Dios

http://ateneomusicaldelpuerto.net/

Però els músics no estan satisfets del tot. La vella cooperativa, que hui és societat musical, continua reivindicativa. Els socis demanen un auditori per a les cinc bandes que té el Marítim. No comprenen la infrautilització del teatre El Musical, al Canyamelar, que seria òptim per a les bandes, els concerts de les quals serien un rent cultural per al barri, i que espuris interessos immobiliaris volen desunir. O les naus de Heineken, infrautilitzades.

Amb tot, el vell edifici del Casinet, amb els seus cent cinc anys a collibè, continua donant faena. Les quinze portes tancades del local clamen al cel i, no obstant això, arrogant, dreça la seua cúbica mola modernista com un monument a la resistència urbana, enfront dels que volen destrossar la història destruint el barri».

Abelardo Muñoz

El País 26/02/14


domingo, 3 de septiembre de 2017

El cine Imperial

El cine Imperial

«Los cines de barrio eran, el Imperial de la calle de Escalante, donde los sábados hacían "Varietés", y alguna "Matine" de cine cómico, y películas locales como"El Faba de Ramonet" o "Tota la manota, tío Chuano", eróticas y chocarreras».


http://www.imdb.com/

Vivencias de juventud

Francisco Marcos Hernández

«Ubicado en la calle Escalante, 231 (Cabanyal). 800 localidades (550 en patio butacas y 250 en la planta primera, también llamado gallinero).


Todocolección

Se inauguró a principios de los años veinte por su propietario José Pablo Martín hasta los años sesenta y, a continuación, lo dirigió el empresario Amadeo Mortes Estrens. No tenemos datos hasta cuando, pero sabemos que le sucedió otro empresario llamado Vicente Gil Molina, quien en 1983 cerró definitivamente el cine Imperial. 


Todocolección


La Reclam. 1 de febrero de 1925

En los años cuarenta, el cine estaba equipado con dos proyectores Western Electric, que en sesión continua desde las 4 de la tarde a la 1 de la madrugada ofrecía películas de segundo y tercer reestreno. 


La Reclam


Cartelera Turia

Cuando cerró el cine, su lugar lo ocupó el Gimnasio Imperial, pero hoy día no hay nadie».


http://www.prospectosdecine.com/











La Reclam. 1 de febrero de 1925



Procesión del Domingo de Resurrección. Calle Escalante

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1694463&page=133