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domingo, 4 de noviembre de 2018

La Escuela de Flechas Navales en el chalet de Blasco Ibáñez

La Escuela de Flechas Navales en el chalet de Blasco Ibáñez

«Pasando la línea de los chalets al final de la playa estaba Casa Carmela junto a una villa pompeyana que era, según se decía, del escritor Blasco Ibáñez aunque ahora estaba medio abandonada después de haber sido incautada por la Falange y en ella campaban juntos los últimos Flechas Navales y los primeros gitanos».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent

«Las flechas Navales instalaron en «La Malvarrosa» su Escuela. En la Prensa se publicó que gracias a las buenas gestiones del señor Gobernador Planas de Tovar se había conseguido una magnífica finca para la Escuela.

El jardín, que tantos recuerdos guardaba para mí, fue arrasado y convertido en un campo de fútbol, el opio que Franco dio a su pueblo. Las cariátides de la terraza pompeyana fueron suprimidas, quizá por considerarlas inmorales, así como también las estatuas del jardín.


http://particulasdelpasadodevalencia.blogspot.com/2017/10/escuela-de-flechas-navales.html?fbclid=IwAR1P1N5sfGFtScWaEmEVemusJ6W4skgaaIXA1mGhEvpCu7zNnYq0tyQvbw8

Como es natural, toda la distribución interior de la casa fue modificada. La galería pompeyana quedó cerrada por muros con ventanas y lo que fue la casa de un gran artista se convirtió en un cuartel. Allí estuvieron Flechas Navales sin pagar un céntimo veinte años, desde enero de 1942 hasta el 21 de febrero de 1962, año en que quedó terminada la nueva Escuela en el puerto de Valencia, y a donde se trasladaron, abandonando los restos de «La Malvarrosa» con todos los cristales rotos, los dos pararrayos arrancados, el pozo artesiano destruido y un destrozo general que daba pena verlo.

A mi vuelta del exilio, después de treinta y seis años, un día me armé de valor y fui a ver «La Malvarrosa»; me hizo el efecto de que el caballo de Atila había galopado sobre ella.


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Cuando, por fin, se fueron los Flechas Navales obligaron a mi hijo a firmar un documento en el que se lavaban las manos de los destrozos producidos en la finca, afirmando que, mientras habían hecho el traslado a la nueva Escuela, habían entrado unos maleantes, destrozándolo todo. Como es natural, mi hijo, antes de exponerse a volver a la cárcel por segunda vez, firmó. La lectura de dicho documento hace reír, por no llorar. ¿Cómo es posible que unos maleantes pudieran en unas horas modificar la estructura de una casa, arrasar un jardín y cegar un pozo artesiano?


Los Flechas Navales haciendo gimnasia frente al chalet de Blasco Ibáñez

http://lamalva-rosaenblancinegre.blogspot.com/

Fue nuestra otra vez «La Malvarrosa», pero había quedado inhabitable y no podíamos volverla a su primitivo estado, pues para ello se necesitaba un capital de que carecíamos».

Libertad Blasco - Ibáñez Blasco

Revista "Blanco y negro". 19 de octubre de 1977

El chalet de Blanch

Luis Blanch García, nacido hacia 1866, compró un solar en la Malvarrosa en 1923. Era un solar grande, de 897 metros y con una fachada de 15'6 metros. Cogía desde la Avenida de la Malvarrosa hasta Antonio Ponz, a lo largo de la actual calle Fuente Encarrós. Es decir, lo que fue el Colegio María Carbonell y ahora es la Universitat Popular. Era contratista de obra, profesión más que suficiente en la época para destacar entre sus vecinos, que lo recuerdan como "un señor de porte", con carruaje y varias doncellas.

Durante la Guerra Civil se habilitó en él una pequeña cárcel para mujeres.

Acabada la guerra fue comprado por la Falange como " sucursal" del ocupado chalet de Blasco Ibáñez. Se usaba como dormitorio de algún profesor o de algunos otros falangistas, sobre todo los internos o los que venían de campamento durante los veranos.

Historia de la Malvarrosa

Antonio Sanchis Pallarés


Falla Malvarrosa junto al chalet. Años 50

http://lamalva-rosaenblancinegre.blogspot.com/

Los niños calafates de La Malvarrosa

«A la profunda verdad dorsiana de que la enfermedad propia de las civilizaciones muy complicadas es perecerse por los encantos de la inocencia, corresponde aquella deliciosa chuscada con que Benito Mussolini explicaba a Rene Benjamín la pasión demográfica de un régimen que a casi todos dio el chasco.

En Roma se veían entonces tantos bebés mirando .el limpio cielo .tumbados en sus coches, que el himno nacional parecía resonar más a sonajero que a trompeta. Y aquel hombre fuerte—¡válgame Dios!-— pasó revista desde arriba al gran despliegue y pululación municipal de "chachas", y dijo como un padre contento:

—El niño enriquece al país. El niño es un formidable consumidor que lo destruye todo. Destruye sus libros, sus vestidos, sus juguetes... Y, además, come.

Si después, en las postrimerías de la guerra, los niños han ascendido hasta la categoría de objetivo militar, carne de bombardero y brazo armado de la patria, ello sería culpa de una economía industrial que se puso a fabricar balas donde antes confeccionaba perinolas. Entre ambas soluciones del niño, la del que hace la gloria del bazar y la del que puebla la Caja de Reclutamiento, hay una versión española de nuestro tiempo, que consiste en tomarlo apenas empieza a ser un pequeño hombre complicado; darle en serio la herramienta, el morral a la intemperie, el cantar y la lección en que la Historia y la vida resultan un jarabe amargo para personas mayores; y hacer que el halda de la madre le dé permiso para tenerse derecho hasta entrar en quintas. Así resultan unos niños atléticos, camperos y aeromodelistas. Autárquicos, en cuanto fabrican sus propios juguetes, libran a la infancia de esa doliente expectativa que hace tan triste a la Pedagogía, convierten la niñez en un escalón viril previo a la plenitud de derechos y angustias. Y, además, comen. Si luego resultaran unos hombres zangolotinos, pedantes y furisos, habría que echar la culpa a la tenacidad del pecado original y no al Frente de Juventudes.



Pues en una mañana de primavera he visto casi doscientos chicos vestidos de marineros ocupando muy afanados con lo suyo el palacete que Blasco Ibáñez habitó en la playa valenciana de la Malvarrosa. Lo suyo es algo así como una sucursal infantil de toda la gran diversidad del mundo marítimo, desde el vuelo de la nube a la profundidad del bentós, pasando por la criatura, y rey de las aguas que es el vapor. Subí de prisa por aquélla escalera que tantas veces asaltó de tres en tres escalones la tormentosa vitalidad del novelista, y en un corte vertical de la deleitosa vivienda contemplé: un sacerdote joven enseñando a los niños el modo de estar a solas con Dios en la problemática quietud de los mares; pues siendo tan propia de los profesionales del mar la condición "espirituosa y tediosa, sólo la piedad podrá estabilizarlos en las borrascas de la soledad y en las marejadillas de puerto. En el piso de más abajo asistí a la clase de electricidad marítima, a la de matemáticas y navegación. Por la ventana entraba, con la mañana, azul y verde, un rumor de olas, de pájaros y árboles gigantescos. Las voces de aquellos pilletes de ribera se abrían como para dectr un taco, y hablaban de derivas, de reostatos y turboalternadores. Resultaban lenguas de ingeniero. El profesor, técnico y curtido como el maquinista de un navio, les explicaba con logaritmos amenos, si los hay, la piratería de la "onda negativa", el potente cachete de la hélice contra eloleaje. Los niños, absortos, bebían literalmente la lección. Nunca creí que el mundo maravilloso del filibustero y la sirena pudiera enseñarse con raíces cuadradas.

En la planta baja funcionaban los talleres. Bajo la dirección de un maestro joven, con perfil de piloto, allí trabajaban, reconcentrados y estrepitosos, el chaval que talla una goleta con el mismo sentido de responsabilidad que si armara el "Normandie", el aprendiz que tornea un cojinete y gana ya su jornal diario, y el niño-artesano que dibuja, forja, embraga y esmerila una pieza de acero para que la Unión Naval de Levante se la coloque en serio a un barco grande. Calafates, patrones, cantantes, señaleros, aquellos príncipes astrosos en la aclocracia del Cabañal eran en la Malvarrosa unos ciudadanos asombrosos, y la casa del novelista vibraba junto a la mansedumbre de las olas hecha un arsenal azul,, donde gruñía contento el cachorro marítimo de España.

De sus padres, los cargadores del puerto, los peones pobres, supe, por lo que ellos mismos me dijeron, que, aunque se hundiera España, no querrían ver a los chicos en otra parte. Como en la teoría fluyente de la Física de Heráclito, el polvo del tribuno Blasco, que llegó a cegarles los ojos, se había convertido y reintegrado a la Patria, sin morir en aquellas poleas, naves y banderas. "Visantet", el que fastidió a España porque la amaba, llora y sonríe desde su vejez lejana, más allá de las nubes».

José Antonio Torreblanca

ABC 15 de agosto de 1945

domingo, 10 de septiembre de 2017

El Casinet

El Casinet

«“El Casinet” es el nombre popular por el que se conoce al edificio de estilo modernista donde se aloja la Sociedad Musical Unión de Pescadores (SMUP). Es un símbolo de la autarquía obrera y pesquera en los inicios del siglo XX. Un símbolo de su progreso. Ubicado a pocos metros de la Playa del Cabanyal y flanqueado, precisamente, por la Calle del Progreso.


http://www.smup-elcasinet.org/historia.html

Fue uno de los iconos del blasquismo en su etapa más floreciente, tiempo durante el cual Blasco Ibáñez, desde sus balcones, dió célebres mítines políticos que arraigaron profundamente en sus gentes. Es por tanto uno de los edificios más emblemáticos e importantes del barrio del Cabanyal en Valencia.


Blasco Ibáñez en la inauguración de la escuela pública de Cabañal. 16 de mayo 1921

Marga Preda

https://www.facebook.com/groups/105629593544887/

La construcción del Casinet fue finalizada en 1909 por obra de Juan Bautista Gonsálvez Navarro, un notable arquitecto cuya vinculación con el Cabanyal iría más allá de lo profesional hasta el punto de llegar a ser alcalde durante el Enero de 1890, viéndose obligado a dimitir forzosamente por problemas de salud ese mismo mes, además, es autor de otros edificios emblemáticos como la Lonja del Pescado y muchos otros proyectos que definieron la evolución de este barrio.


http://www.smup-elcasinet.org/historia.html

Gonsálvez fue la respuesta de los pescadores para construir por su cuenta la Lonja del Pescado debido a su descontento hacía el proyecto que había diseñado el Ayuntamiento de Valencia con su arquitecto municipal para este mismo propósito. De este modo, con la aún reciente pérdida de su independencia y posterior anexión del Pueblo Nuevo del Mar al Ayuntamiento, los pescadores subrayaban la desconexión de la ciudad con su periferia y su marcado carácter republicano, tan ligado a los movimientos liderados por Blasco Ibáñez y Rodrigo Soriano.




Beatriz Galindo Fernández

Originalmente El Casinet fue construido para albergar la sociedad “El Progreso Pescador”. Una cooperativa fundada en 1902 por la clase obrera tras entrar en huelga y segregarse de la Marina Auxiliante, perteneciente a los patronos. La finalidad de esta sociedad era suministrar y proveer productos de primera necesidad a los pescadores a cambio del pago en especie.

En 1924, la Cooperativa al encontrarse en una situación económica muy precaria y no poder hacer frente a la hipoteca del edificio, decide subsistir fusionándose con la Unión de Pescadores (una caja de pensiones enfocada a dar cobertura a pescadores jubilados), quienes a cambio de hacerse cargo de los gastos y las deudas se quedaron con el edificio. Tras la absorción, la cooperativa finalmente desapareció como tal, las barcas se vendieron y únicamente siguió funcionando como caja de pensiones.


Vicente Blasco Ibáñez en el Cabañal 

Acto de exaltación de "La barraca". 1921

José Navarro Escrich

https://www.facebook.com/groups/105629593544887/

Desde ese momento, La Unión de Pescadores destinó parte del edificio a actividades sociales y culturales, así, distintas peñas recreativas tan dispares como el senderismo o fútbol, escuelas de esgrima, teatro y danza e incluso un café fueron poblando el interior del Casinet.


http://www.smup-elcasinet.org/historia.html

En 1926, se funda y se establece en el edificio la Sociedad Musical Unión de Pescadores (SMUP), proveniente de la escisión de la antigua Patronato del Pueblo Nuevo del Mar, una banda cuyo origen se remonta a 1880 y que fue legalizada socialmente en 1894.

Tras el estallido de la Guerra Civil y su resultado en 1939, la Unión de Pescadores, debido a su mentalidad republicana y su vinculación tanto a movimientos obreros como a la CNT, fue extinta. La Falange Española se apropió del edificio durante la dictadura franquista y con el paso de los años irían desapareciendo todas las distintas actividades socioculturales que se venían realizando en él.


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La única actividad que ha perdurado es La Sociedad Musical Unión de Pescadores, siendo en la actualidad la propietaria del edificio y continuando con su labor en este histórico símbolo del barrio del Cabanyal, El Casinet».

http://www.smup-elcasinet.org/

El Casinet: l’empremta republicana al Cabanyal

«El centenari Casinet del Cabanyal és ara la seu d’un grup de músics joves, però durant el segle passat aquest bell i protegit edifici modernista va ser escenari essencial dels canvis socials de la tortuosa centúria. Lluita obrera, cooperativisme proletari de resistència davant dels cacics, contrabandistes que aprenien esgrima, mítings de Blasco Ibáñez, cau de conspiradors republicans. Un símbol del barri pescador rebel.

Cada dilluns i dijous l’orquestra de la Societat Musical del Casinet assaja a l’ampli saló de l’esplèndid edifici del modernisme clàssic, que dóna als carrers Pintor Ferrandis, Pepe Benlliure i Progrés, al cor del barri marítim.


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L’escriptor i cabanyaler d’honor, Vicent Blasco Ibáñez, un dels primers actors d’aquest espai, continua mirant sorrut des d’una foto emmarcada del primer pis. Encara que les belles quinze portes de mig arc d’estil clàssic que envolten la majestuosa casa estan tancades rígidament, dins continua havent-hi vida. Els que interpreten i ensenyen música ací són homes i dones jóvens, hereus d’una tradició que es remunta al principi del segle XX; en concret, a l’any 1909, que es va acabar de construir, igual que una altra icona essencial com la Llotja dels Pescadors.


Blasco Ibáñez junto a las pescateras de El Progreso Pescador. 1911

http://elargonautavalenciano.blogspot.com.es/

Al primer pis s’imparteixen classes de música a menuts i a grans, i unes quantes fotos remotes recorden la llarga història d’aquest lloc. Alguna cosa deu tenir aquest edifici protegit si, encara al començament dels anys noranta, la cafeteria, ara tancada, era freqüentada pels progres valencians com una icona llibertària del vell barri lluitador.

El Casinet és exemple de resistència popular als poderosos i un símbol del progressisme de les poblacions marítimes. Malgrat que, com tot el barri, va!experimentar la maledicció franquista de la postguerra, va continuar mantenint el pressentiment dels vells republicans que el freqüentaven.


1915

Archivo de Rafael Solaz


Peña Levantinista "El Casinet". 1961


Peña Levantinista "El Casinet". 1956

Todocolección



Peña Levantinista "El Casinet"

Todocolección

En temps del blasquisme es va anomenar Centre Instructiu Republicà de la Societat dels Pobles de la Mar, i des d’aquests balcons Blasco llançava els seus mítings. Però sobretot va ser seu de la Societat del Progrés Pescador, cooperativa pesquera d’obrers pescadors.

La història d’aquest lloc està marcada per la lluita per la dignitat i la supervivència del barri maltractat. Una història que va des dels temps de les lluites obreres durant els anys 20 fins a la bullícia revolucionària de la República, la resistència a la nit franquista i, al final, la permanència, com un símbol de llibertat, de la centenària Societat Musical dels Pescadors del Cabanyal. Són ells els que mantenen viu l’esperit de l’edifici.


«Esta playa, señores, tiene más significación y más importancia mundial de lo que vosotros podéis imaginar. Yo puedo deciros que he sentido orgullo como valenciano cuando, al visitar el Museo de Luxemburgo, de París, he visto allí, en medio de grandes producciones artísticas, trasladado al lienzo, este mismo cuadro que veis aquí... Yo también he contribuido a esta idealización por medio de mis novelas, que van traducidas a casi todos los idiomas de Europa».

Fragmento del discurso pronunciado por Blasco Ibáñez

El Pueblo. 20 de febrero de 1911

“En aquest lloc, l’única cosa que queda de social i de cultural d’abans som nosaltres”, diu la presidenta de la Societat, Mila Parra. “Som una secció del que!llavors va ser una societat sense ànim de lucre que promou la música i la cultura”. Blasco estaria content en sentir aquestes paraules, encara que la vella lluita dels proletaris del Progrés Pescador quede lluny.

“El Casinet és un símbol del progressisme valencià, no en general, sinó de la!consciència i la solidaritat obreres. És la història de la Societat del Progrés Pescador, una cooperativa que van muntar els proletaris de la mar davant dels abusos dels amos de les barques, de la Marina Auxiliadora, que pagaven malament”, assenyala l’investigador Antonio Sanchis.

“El Casinet m’evoca la permanència, la vida, la font d’alimentació del món obrer”, afig nostàlgic aquest conscienciós cronista, autor de la Historia del Cabanyal, siglo xx y un incierto futuro (Javier Boronat Ed., 2009), crònica indispensable de la memòria del llegendari barri pescador.

I aquesta història es remunta al començament del segle xx, a l’època en què el blasquisme estava en auge i el Casinet, construït per l’arquitecte Juan Bautista Gosálvez, era una cooperativa d’alimentació per als pescadors que hi podien comprar tot allò que necessitaven per a les barques.

Des del començament va ser un lloc de reunions populars. És l’època de Blasco i dels seus mítings republicans als nombrosos i amplis balcons de l’edifici, ara també cegats. Els temps en què l’escriptor es va posar a viure al xalet de la Malva-rosa i “tots els maçons hi anaven a veure’l en massa”.


Fachada principal del chalet de la Malvarrosa

http://www.cervantesvirtual.com/

Al Casinet, els que s’hi reunien, “els unia l’idioma de la mar”, diu Pep Martorell, compilador de tradició oral a les poblacions marítimes. “Un cau on la gent parlava. Se n’anaven al Casinet a buscar fonts d’informació i a jugar al truc”.

Blasco Ibáñez, en la seua incessant lluita per l’ideari republicà i els drets dels obrers, va donar des del principi suport als treballadors rebels del Casinet, igual que va impulsar el Pòsit de Pescadors, institució social l’edifici de la qual fins i tot es manté dret, a les termes Victòria.

“Blasco era un Déu a les poblacions marítimes. Quan va tornar de l’Argentina, ací el van rebre com l’Esperit Sant. Qualsevol cosa que feia era aclamada. I el Casinet va ser un dels seus escenaris preferits”, sosté Sanchis.


Vicente Blasco Ibáñez en el Cabañal 

Acto de exaltación de "La barraca". 1921

Subida por José Vicente Luján Estellés‎ a VAHG

El Casinet, durant els anys 30, va rebre el suport del casino republicà d’El Porvenir. El 1933, la Penya Blasco Ibáñez s’instal·la en aquest local. En aquesta seu es duen a terme tot tipus d’activitats benèfiques i socials per pal·liar l’endèmica marginació del barri.

La Societat del Progrés Pescador sorgeix, a principi de segle, “com a conseqüència de les contínues desavinences entre els armadors i els patrons de la Marina Auxiliador i els mariners assalariats, que decideixen independitzar- se i crear una altra societat de pescadors sense barca pròpia, mariners a sou”.


Procesión Cristo del Salvador 

El Casinet a la izquierda

Todocolección


Todocolección

“De la lluita pels drets del treballador i la seua independència naix la Societat, com un símbol d’emancipació obrera a les poblacions marítimes, d’ideologia republicana i amb influències marcadament blasquistes”, escriu la llicenciada en Belles Arts Beatriz Galindo en el seu documentat estudi sobre les societats!pesqueres i en què “pretén reivindicar el valor patrimonial, tant material com immaterial, del llegat sociocultural de les dues úniques societats pesqueres de la mar de la ciutat de València, la Marina Auxiliadora i el Progrés Pescador”.

Les àmplies façanes i balconades del Casinet trauen cap a tres carrers!emblemàtics del barri, sobretot el llarg carrer del Progrés, que creua el Cabanyal de nord a sud i que ha mantingut el nom revolucionari (no, però, el carrer de la Reina, abans de la dictadura anomenat de la Llibertat). Hi havia a!la façana una placa de marbre ovalat que deia: Penya Republicana Federalista. President Vicent Blasco Ibáñez, que va desaparéixer, segons conten els més vells del lloc.

Els estudiosos del Marítim recorden que sempre va ser un lloc de reunió de progressistes. La història d’aquest indret també té caires aventurers, com les classes d’esgrima que s’hi impartien als pescadors en temps del contraban per a poder defendre’s durant les seues singladures per les costes d’Orà o de Tànger.


Procesión de la Semana Santa Marinera

El Casinet a la izquierda

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Els pescadors, contrabandistes per necessitat, que s’embrancaven de vegades en baralles per les costes africanes, necessitaven saber esgrima. Encara als anys quaranta, per a molts el mitjà de vida al Cabanyal era el contraban. El barri s’anomenava “la petita Rússia”. El franquisme tenia tírria a València i, sobretot, a aquest barri que va quedar destrossat en un 25 % durant la Guerra Civil, per no parlar de les riuades devastadores del 1949 i del 1957.


Eugenia Viñes con calle del Pintor Ferrandis. Octubre de 1957

http://elsnostresarrels.blogspot.com.es/2013/

Als anys quaranta, les dues societats rivals, la Marina Auxiliadora i el Progrés!Pescador, es van unir en una única confraria de pescadors, que ara llangueix!davant de la industrialització creixent del port valencià.

Però el Casinet resisteix gràcies a la seua societat de músics. Una foto immensa en color sépia de Pascual García, el primer mestre de l’orquestra, se situa davant deles petites aules de música. S’hi senten els trombons i els clarinets, s’hi celebren setmanes culturals, s’hi convida les escoles del barri, els professors hi fan concerts didàctics…


La banda desfilando ante el sanatorio San Juan de Dios

http://ateneomusicaldelpuerto.net/

Però els músics no estan satisfets del tot. La vella cooperativa, que hui és societat musical, continua reivindicativa. Els socis demanen un auditori per a les cinc bandes que té el Marítim. No comprenen la infrautilització del teatre El Musical, al Canyamelar, que seria òptim per a les bandes, els concerts de les quals serien un rent cultural per al barri, i que espuris interessos immobiliaris volen desunir. O les naus de Heineken, infrautilitzades.

Amb tot, el vell edifici del Casinet, amb els seus cent cinc anys a collibè, continua donant faena. Les quinze portes tancades del local clamen al cel i, no obstant això, arrogant, dreça la seua cúbica mola modernista com un monument a la resistència urbana, enfront dels que volen destrossar la història destruint el barri».

Abelardo Muñoz

El País 26/02/14


domingo, 30 de octubre de 2016

El Panteón del Olvido

«A mi muerte quisiera ser llevado en hombros por estos hombres de 
"El Progreso Pescador"»


Blasco Ibáñez pronunciando un discurso durante la inauguración de."El Asilo para Inválidos del Mar".

El Pueblo. 20 de febrero de 1911

«Quiero descansar en el más modesto cementerio valenciano. Junto al Mare Nostrum que llenó de ideal mi espíritu, quiero que mi cuerpo se confunda con esta tierra de Valencia que es el amor de todos mis amores».

«En 1933 Javier Goerlich, por encargo del Ayuntamiento de Valencia  proyecta el Mausoleo para Blasco Ibañez a ubicar junto al Cementerio General de Valencia. Se trata de un proyecto grandilocuente destinado a morada eterna de este tan importante novelista y político valenciano.  








Mucho se habló de este proyecto,  que nunca llegó a materializarse y que fue objeto de mofa en un ninot de 1935 titulado “Panteón del olvido”. 


En 1939 y por motivos obvios, el proyecto fue paralizado y abandonado definitivamente. 

El proyecto constructivo del mausoleo y panteón corrió a cargo de Goerlich, mientras que el sarcófago propiamente dicho fue realizado por el escultor Mariano Benlliure, amigo este de Blasco Ibañez y también de Goerlich, pese a la diferencia de edad existente entre ellos.  



El sarcófago, en la actualidad está ubicado en el Convento del Carmen de Valencia, en la calle Museo 8, concretamente entrando en el claustro gótico en la primera capilla que encontramos abierta a la izquierda.»

Fundación Goerlich

domingo, 9 de octubre de 2016

El Asilo para Inválidos del Mar. Quinta parte

«El día 20 de febrero de 1921 se celebró en este Pósito una junta general, en la que por unanimidad se aprobó la fundación de unas escuelas encargadas de infiltrar en las clases pescadoras del mañana la sapiencia y cultura necesarias para que, sin necesidad de un tercero, puedan en lo futuro los hoy niños velar por sus intereses y mantener su honrada y sufrida profesión en la digna elevación de que es acreedora.


Esta mejora indefinible fue debida a los enaltecedores rasgos de protección que siempre nos ha dispensado tan noble como desinteresadamente la Caja Central de Crédito Marítimo.

A tal efecto se cursó la documentación necesaria y se llevaron a cabo los trabajos para el funcionamiento de la misma. 

El desarrollo y marcha de las escuelas desde su fundación es con arreglo al plan de enseñanzas generales implantado por el Ministerio de Instrucción pública y Bellas Artes, para las escuelas de orientación marítima.


En un principio se fundaron dos secciones, una de niños y otra de niñas, al frente de las cuales se hallaba un maestro y una maestra titulados. 

En vista del aumento de niños matriculados en la escuela, a partir de esta fecha, a primeros d« marzo del mencionado año se nombró un auxiliar, siendo este nombramiento aprobado por la Caja Central de Crédito Marítimo. 

El 21 de agosto de 1925 se celebró un concurso para nombrar en propiedad los maestros que habían de regentar estas escuelas, según oficio de la Caja Central, y vistas las documentaciones y trabajos presentados por los concursantes, resultaron elegidos D. Ramón Terán Gurrea, que ya venía dcsempeñando el cargo, y doña María de los Dolores Terán Ruades. 

La Caja Central de Crédito Marítimo nombró en propiedad a los mencionados maestros.


A primeros de febrero de 1926, y con motivo de la visita del Excmo. Sr. D. Alfredo Saralegui, secretario de la Caja Central de Crédito Marítimo, hoy Instituto Social de la Marina, se hizo una especie de examen a los niños, acompañado de una extensa exposición de labores y trabajos manuales, en la que los niños y niñas demostraron una vez más sus rápidos progresos. 

Muy larga sería la tarea de relatar los pormenores de este festival, pero la muestra más evidente de su grandeza está en los varios y calurosos artículos que la prensa valenciana le dedicó, a más de un voto de gracias que la Caja Central tuvo a bien mandarnos, y que, copiado al pie de la letra, dice así: 

"Dada cuenta a la Comisión Permanente de esta Caja Central por el secretario de ella, don Alfredo Saralegui, del resultado de la visita a esa escuela, se acordó oficiar a ustedes manifestándoles el agrado con que se ha visto el adelanto de los alumnos de dicho centro docente, debido a sus desvelos e interés por la enseñanza.—Lo que tengo el honor de comunicar a ustedes para su conocimiento y satisfacción.—Dios guarde a ustedes muchos años.—Madrid, veintidós de marzo de mil novecientos veintiséis.—El Presidente.—Rubricado.—Señora Profesora encargada de las escuelas del Pósito de Pescadores El Progreso, de Valencia."

También se recibió otro voto concebido en los mismos términos, dedicado al señor profesor encargado de las enseñanzas de este Pósito, 

Pocos días después de dicha visita se celebraron los exámenes semestrales. 



A partir de esta fecha se han venido celebrando con puntualidad los exámenes semestrales y de final de curso.

En vista del aumento sufrido en la matrícula de niñas, se nombró una auxiliar para esta sección, quedando dividida la escuela en cuatro clases, dos de niños y dos de niñas. 


En 3 de mayo del mismo año se fundó la Mutualidad escolar, en la que los alumnos vienen cotízando para formarse dotes y pensiones de vejez. En primeros de julio del mismo año se celebraron los exámenes de fin de curso, bajo la presidencia del Excmo. Sr. D. José Álvarez Rodríguez, gobernador civil de la provincia. Se hizo solemnemente el reparto de premios, siendo los agraciados calurosamente felicitados por la concurrencia que llenaba el gran salón de actos de este Pósito. Entre los numerosos regalos recibidos para este acto merecen especial mención los del señor gobernador civil, alcalde de Valencia, comandante da Marina, rector de la Universidad, Diputación provincial, etc.

En octubre de 1928 los alumnos de este Pósito tomaron parte en la fiesta que se celebró en homenaje a la vejez del marino y organizada por la Comandancia de Marina de este puerto, y desde entonces han tomado parte en cuantos actos se han realizado con el mismo objeto.


1928
Cortesía de Tequín Iglesias

Con esto, y para no pecar de pesados, queda relatada, aunque sucintamente, la labor realizada por estas escuelas desde su fundación hasta la fecha; pero hay que significar que a primero de febrero de 1926 quedó constituida una Junta Cultural compuesta por los señores siguientes: Presidente, don Rafael Estrela; secretario, D. Vicente Rivera; tesorero-contador, D. Antonio José Prima, y vocales, D. Melchor Botella y D. José Bauset, que fue encargada por estas escuelas; que durante el curso 1928-29 han asistido a estas clases 125 niños y 139 niñas; que se han realizado, merced a la iniciativa de la Junta Central, numerosas excursiones escolares, visitas de estudios, fiestas escolares y la implantación del Pósito Infantil, e importantes mejoras del material escolar, etc., etc.

Por todo lo expuesto creemos merecedora a esta entidad del apoyo y protección oficial, así como también de todos aquellos que se precien de amar el saber y la cultura.

Si es en realidad una de las primeras aspiraciones de todo hombre la de su asociación, ninguna más digna y considerable que la de su instrucción y su cultura en la labor social. 

Tal vez por esto el mejor acierto, a nuestro juicio, de D. Alfredo Saralegui al idear la fundación de Pósitos de pescadores y marítimos, fuese el de introducir seguidamente en ellos la escuela. Porque si es cierto que la agrupación, que la asociación representa y fortalece la defensa inmediata del individuo en toda circunstancia, no es menos exacto que su educación y su cultura ya no son nada más que una defensa para el porvenir, si no la cualidad de una virtud mayor: la posibilidad de hacer un día innecesaria esa misma defensa pretendida, por medio de un más elevado grado de respeto a sí propia en la familia humana.


No puede haber, por consiguiente, una lucha social. Lo que por tal se entiende se diría más bien un absurdo social. Porque dentro de toda colectividad, o mejor, dentro de toda familia la lucha no es otra cosa que un medio de realizar su aniquilamiento. Así, no es posible pensar en la lucha a no ser ésta entre dos o más elementos heterogéneos, ya que dos impulsos iguales y en un mismo sentido multiplican la fuerza de cada uno de ellos para un fin exclusivo, en tanto que dos impulsos distintos en dos cuerpos iguales pueden debilitar la energía de una común aspiración.

Claro es que el hombre se inclina en cierto modo al individualismo; sin embargo, no siempre acierta a tirar bien sus rumbos en tal sentido. Y es ésta la razón que le hace ver como una garantía de su vida presente el establecimiento y desarrollo de la colectividad. La práctica del individualismo cuando el sujeto carece de la necesaria cultura para llevarlo a cabo, se convierte a menudo en un riesgo para los demás; por lo menos hace de toda aspiración una especie de egoísmo brutal sin dignidad ni freno alguno. Sus efectos son precisamente todo lo más contrarios a los del individualismo liberal, comprensivo y desinteresado, a base de cultura.

Pero ¿estamos los pescadores en el caso de ejercer alguno de esos dos individualismos? Seguramente no, porque para llegar hasta el primero nos lo impediría como un gran lastre nuestro natural sentimiento hecho con el dolor de la gente del pueblo, y para desenvolver perfectamente el otro, el escaso contacto con las cosas de la cultura en los mejores años de nuestra vieja infancia. 

Todo esto, pues, ha de contribuir más que nada a que pongamos toda nuestra esperanza en los niños y a que veamos en cada uno de ellos no tan sólo un hombre cualquiera en el futuro, sino el esfuerzo y el pensamiento de tantos hombres que con el cultivo de sus músculos, de su sensibilidad y de sus cerebros soñaron encarnar en el hombre la verdadera y única divinidad posible.»

LA JUNTA CULTURAL DEL PÓSITO DE PESCADORES "EL PROGRESO"

España Marítima y Pesquera. Noviembre de 1930

Biblioteca Nacional de España

domingo, 25 de septiembre de 2016

El Asilo para Inválidos del Mar. Tercera parte

«A mi muerte quisiera ser llevado en hombros por estos hombres de "El Progreso Pescador"»

No se inauguró oficialmente hasta que el venerado Blasco Ibáñez regreso de su viaje de cuatro años de Argentina en 1911.




Blasco Ibáñez en Argentina
http://www.taringa.net/

Blasco Ibáñez, en solemne acto y ante una gran manifestación del público, lo inauguró el domingo 19 de febrero 1911, pronunciando un inolvidable y emotivo discurso.



ABC 
20 de febrero de 1911



El Pueblo
20 de febrero de 1911



Las Provincias
20 de febrero de 1911


La Vanguardia
20 de febrero de 1911


El País. Diario republicano
20 de febrero de 1911


La Época
19 de febrero de 1911


Revista Blanco y Negro
26 de febrero de 1911



Blasco Ibáñez con la autoridades de Valencia que asistieron a la inauguración del Asilo
El Pueblo


Blasco Ibáñez junto a las pescateras de El Progreso Pescador

http://elargonautavalenciano.blogspot.com.es/


http://elargonautavalenciano.blogspot.com.es/


http://elargonautavalenciano.blogspot.com.es/




«Esta playa, señores, tiene más significación y más importancia mundial de lo que vosotros podéis imaginar. Yo puedo deciros que he sentido orgullo como valenciano cuando, al visitar el Museo de Luxemburgo, de París, he visto allí, en medio de grandes producciones artísticas, trasladado al lienzo, este mismo cuadro que veis aquí... Yo también he contribuido a esta idealización por medio de mis novelas, que van traducidas a casi todos los idiomas de Europa.»

Fragmento del discurso pronunciado por Blasco Ibáñez

El Pueblo



"En los momentos del discurso, una barca del bou, situada frente al asilo, desplegó su vela, en la que se leía en letras doradas los títulos de las novelas de Blasco"

ABC


«A mi muerte quisiera ser llevado en hombros por estos hombres de "El Progreso Pescador"»

Las Arenas. Año 2000. Galería fotográfica 03

Las Arenas. Año 2000. Galería fotográfica 03 Levante EMV