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domingo, 26 de mayo de 2019

María Jesús y su acordeón. La niña de la Malvarrosa

María Jesús y su acordeón

María Jesús Grados Ventura ( Cáceres , 29 de mayo de 1956) es una cantante e intérprete musical española más conocida como María Jesús y su acordeón.


María Jesús Grados es la mayor de seis hermanos. Su familia se trasladó durante su infancia a Madrid y posteriormente a Valencia. 

Maria Jesús en el Polit

La Malvarrosa

Desde los 8 años, tocaba el acordeón en playas, bares y restaurantes de Valencia y Benidorm, gracias a lo cual pudo costearse sus estudios de música.


Maria Jesús en un merendero de la playa

"La niña de la Malvarrosa"

 Llamada así porque tocaba el acordeón en la playa de Valencia mientras su padre pasaba el platillo. 

17 años después se haría famosa en medio mundo cantando "Los pajaritos" con otro nombre "María Jesús y su acordeón". 

"Mi padre me contaba siempre que cuando yo tenía 4 años, salté de la silla de la terraza donde estaba con mi familia y me puse a cantar con ella "Cuando calienta el sol". Fue mi primer bolo".

Comenzo su andadura musical en presentaciones de fallas y los conocidos bolos del verano. Se presentó a un concurso de radio Valencia el cual es ganadora, y como premio graba su primer programa de televisión "Salto a la fama". Mas tarde interviene en varios programas de Club mediodia. De la mano de su padre llega a la ciudad de Benidorm, y aquí nace su primer disco, asi hasta completar una discografia de 38 LP, 60 Cassettes y en la actualidad 24 CD, recibe el primer Cassette de Oro por el dico "El show de Maria Jesus" y el disco de platino por "Los pajaritos".


Maria Jesús en "La Pepica"

Cortesía de José Reig Capilla


María Jesús y su acordeón con quince años 

J. Guerrero

Esto le lleva a intervenir en infinidad de programas de televisión como Buenas tardes, Atodo ritmo, Festival, Aqui ahora, Lapiz y papel, Directisimo, Estudio Abierto, Fantástico, todos estos de la mano de Fernado Navrrete y Jose Maria Iñigo. También La cometa blanca, Aqui España, 300 millones. En 1974 Manolo Escobar la contrata para su gira de verano, asi realiza galas por toda la geografia Española.


Su principal éxito fue la canción Los pajaritos o El baile de los pajaritos, estrenada en 1981, que se convirtió en un éxito de público y de ventas, en España y en algunos países latinoamericanos. Este tema, originalmente titulado Chicken Dance , fue compuesto por Werner Thomas y fue difundido, además de en España, en países como Finlandia, por Frederik y bajo el nombre "Tralalala", Italia, por Al Bano & Romina Power y bajo el nombre de " Il ballo del qua qua", o Francia, por René Simard & Nathalie Simard , bajo el título " La Danse des canards", a modo de franquicia.


Posteriormente perdió popularidad, volviendo de nuevo a la interpretación en directo en restaurantes, como al principio de su carrera.


En total ha grabado más de 50 discos, recibiendo el primer Cassette de Oro por el disco "El show de María Jesús" y un disco de platino por "Los pajaritos" Sus canciones han aparecido como banda sonora en algunas películas y series de TV.


Maria Jesús ofrece sus canciones en Benidorm donde ofrece sus canciones a millones de personas que pasan sus vacaciones en esta ciudad, Actualmente sigue con sus actuaciones por toda España, tanto como pregonera en fiestas populares y con su show musical.

http://www.mariajesusysuacordeon.es/biografia/


domingo, 10 de marzo de 2019

Josefa Barberá Giner, "Pepica la Pilona"

Josefa Barberá Giner, "Pepica la Pilona"

«El cine es... el cine típico de barrio. Aquí ví mis primeras películas, y aquí las han visto mis hijos. Ni ha variado el aspecto de la sala, ni la “clientela”. Ni las películas. Ayer de vaqueros, hoy de marcianos y gansters, siempre proyectadas con el fondo musical de las cortezas de cacahuetes, el niño pequeño que llora, y la ingenua participación en la acción de la pantalla del respetable, que despierta las iras de los mayores cuando se entusiasma con el “bueno” o apostrofa al “malo” de turno.
 

 
¡Mis diez años!, ¡Que lejos, Señor...!. Mis hijos ya empiezan a ir a otros cines, ya no tiene el Imperial el embrujo mágico de un par de años atrás, cuando para ellos era algo maravilloso, la puerta al mundo de la aventura.

Pepica, “La Pilona” (1) está allí. Comiendo cacahuetes y bebiendo tragos de una botella de zarza que deja en el suelo a su lado.

"Hola Pepica, ¿Cómo estás?"

"Jo bé, fill meu. A vore el cine y a berenar. ¿No vols?"

 
Pepica "la Pilona" en el carrer Font d'Encarròs. Malva-Rosa


http://lamalva-rosaenblancinegre.blogspot.com.es/ 
 
¿Cuántos años tiene Pepica “La Pilona”?. Ni lo sé ni me importa. Para mí es eterna. La conocí de niño como ahora, vestida de negro, con su pelo estirado, su motete siempre tieso, sus modales desgarrados, su lengua viperina en la que el lenguaje marinero más crudo adquiere nuevas facetas, con increíbles retorcimientos del insulto, que en ella alcanza límites sublimes cuando la provocan, y esto es muy a menudo.

"A mi m’agrada molt el cine, ¿saps?. I sempre vinc al Imperial. No perque no puga anar als atres cines, pero m’agrá este. ¡Mira! ¡Sinverguensa!. Ara voras cuant vinga el xic. Te té que fer la cara com tres en ralla. ¡Granuja!."

 
Ella sigue la película con emoción infantil. Yo la miro y recuerdo.

Ha vivido muchos años en una barca vieja, la tengo en casa pintada a la acuarela, regalo de un buen amigo, una barca destartalada, varada en la playa. No sé porque, aquella barca me recordaba la de la “seña Tona”, de “Mare Nostrum”. La puerta en la quilla, la ropa tendida, las gallinas picoteando... No le faltaba un detalle.

 
 
Y un día la barca ardió. Yo la ví arder, y vi a “La Pilona”, a Pepica, quieta, muy quieta, mirando como se destruía el único hogar que había tenido en su vida, su primer y último techo. Ahora no sé dónde vive, ni quiero saberlo, porque me dolería saber que no vive en ningún sitio.

La luz se ha encendido. Un alto en el desfile de caballos corriendo entre las montañas, con el “malo” sinvergüenza perseguido por el “bueno” perfecto.

"Escolta, ¿has vist el retrato del meu fill?."

 
¡Es cierto!. Pepica, “La Pilona”, tuvo un hijo. Un hijo acaso, del amor, vaya usted a saber, pero un hijo. Y Pepica renuncio a él; porque no quería arrastrarlo a su existencia moribunda, a su vida de salto de mata. Y con otras familias se crió y creció. Y hoy es un hombre con uniforme militar que en la foto sonríe contento de la vida.

"Grasies a Deu, es un home. Un home complit. ¡Fill!."

Cuando besa el retrato, tengo que volver la cabeza. A pesar de su fealdad, de su aspecto poco atractivo, hay algo en Pepica que me hace subir agua a los ojos.

"Está molt bé. Crec que te novia y va a casarse. Es guapo, ¿veritat?"

Sí Pepica: tu hijo es guapo. Sobre todo para ti. Pero tu tienes también ahora una belleza que no imaginas, y que te hace cambiar de aspecto.

La luz se apaga, y en la pantalla sigue el desfile de caballos, los tiros y los puñetazos.

"Escolta, tete: ¿ no tens un duret pa “la Pilona”?. Es que s’acabat el cacau."

Allá va ella a por más cacahuete. Cuando vuelva, yo ya no estaré aquí. Y al buscar la salida del viejo Imperial, un impero de viejas cortinas, decrepitas butacas y piso de cortezas y mearrinas, no puedo evitar el ir pensando en ti.

Pepica: tu pides un duro para cacahuetes, tu vas al mercado y pides de puesto en puesto, y contestas con puñaladas verbales a las “señoras” que te increpan porque las rozas, y sonrojas con tu lengua a las pescadoras viejas. Y sales de allí con una cesta llena de cosas de comer que te han dado. Porque te quieren todas.

Pero lo que no sabéis tú y todas esas “señoras” que te desprecian, es que –yo lo he visto- cuando has salido del mercado, has encontrado a una anciana pidiendo sentada en la acera; y que Pepica “La Pilona”, la loca, la desvergonzada, el tipo popular, ha volcado la cesta en su regazo, al tiempo que decía:

"Tin, agüeleta, ya tens para hui. A Pepica li’n donaran mes ahí dins. Ala, ves a casa y pa hui ya estas arreglá."

Y has vuelto al mercado a seguir exigiendo con palabrotas, a seguir pidiendo con zalamerías, más cosas de comer.

 
Las Provincias

¡Sé tantas cosas de ti, Pepica!. Sé que mendigas, que pides tebeos viejos en las “paraetas”, que los almacenas en tu tugurio, allá donde este, y que cada tanto viajas al imperio del dolor, de la renunciación, al exilio más doloroso que es Fontilles, y allí entregas esos tebeos, esas revistas, esos papeles que te dieron creyendo que las ibas a vender, y que ninguno de los donantes, que tienen mas que tú, -aunque tú tienes cosas de más valor- se le ocurrió mandar por propia iniciativa. Lo sé, porque te he seguido a veces, porque siempre he escuchado lo que me han contado de ti. Y ¿sabes?, te has ganado algo que tal vez no tenga valor pero es sincero. Mi respeto. 
 
Porque vives como quieres, porque no te agarras a la rueda de la sociedad, porque en tu mente, tal vez no normal, pero nunca subnormal, no ha entrado nunca el pensamiento de que eres inferior a otros. 
 
Porque tuviste un hijo, lo único tuyo en tu vida y lo diste sin egoísmo, por amor. Porque diste a la anciana tu cesta. 
 
Porque te diste a ti misma con la misma facilidad con que se realiza cualquier acto común, porque vives al margen de todos. 
 
Por todo eso, Pepica, y por muchas cosas más, donde todos te desprecian, yo admiro, donde otros increpan, yo comprendo, donde otros ríen, yo me afecto al comprender que tú sabes de tu soledad, de tu horrible soledad sin redención, aunque no lo digas y explotes tu mala lengua y tu desgarro».

Vicente Mauri

(1) La madre trabajaba en la fábrica de tabacos. Las mujeres trabajadoras que tenían hijos se los llevaban para poder amamantarlos. Por lo visto, la madre de Pepica lo hacía en un pilón que había en el exterior de la fábrica y comenzaron a llamarle "la Pilona". Puede ser cierto o no, pero es la explicación que conozco.
 
Pepica, “la Pilona”, acabo sus días en la Residencia de Nuestra Señora del Carmen, junto a la playa donde vivió. Sus restos fueron enterrados en el cementerio del Cabañal, en un nicho de la parte nueva. Transcurridos cinco años, los depositaron en una fosa común. Nadie pagó la renovación.

http://entrevientoynubes.jimdo.com/
 
Más sobre Pepica:
 




 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Vicente Ballester Fandos, el "mestre Visantico"

Vicente Ballester Fandos, el "mestre Visantico"

«Nace en Mascarell, población situada entre Nules y Borriana (Castellón), el 22 de diciembre de 1857, hijo de Josefa Fandos Arambul y José Ballester Nebot.

Huérfano a los 10 años ayuda a su madre en las faenas del campo. Con un tío suyo aprende el oficio de barbero cuando muere su madre cundo tenía 15 años.


Don Vicente Ballester Fandos junto a su esposa e hijos

https://www.skyscrapercity.com/threads/remember-val%C3%A8ncia-ii.1694486/page-531

Se traslada a vivir a Pueblo Nuevo del Mar (actual Cabanyal, Canyamelar y Cap de França) donde compagina su trabajo de barbero con sus estudios de Magisterio.


Monta su primera escuela en su propio domicilio de la calle San Telmo 86 (actual calle José Benlliure entre 228 y 236).Tiene diecisiete hijos, de los que trece sobrepasaron la niñez (Enrique, José, Victor, Juan, Vicenta, Enriqueta, Vicente, Amparo, las gemelas Elvira y Julia, Rafael, Emilio y Alfredo) de los que once fueron maestros. Cabe destacar a José Ballester Gozalvo (fundador del Levante) que en Mayo de 1936 se hizo cargo de la Dirección General de Enseñanza Primaria, cuyo nombre lleva hoy en día un Instituto de Secundaria del barrio Torrefiel.

El “mestre Visantico” como algunos lo recuerdan fue consiguiendo que poco a poco los padres se dieran cuenta de la necesidad de formar a sus hijos en los principios de cultura general que proporcionaba la escuela primaria, lo que hizo que en un par de años la escuela se tuviera que trasladar a un local cercano más amplio, en el nº 80 de la calle San Telmo, en donde iban estudiando y creciendo los niños del Cabanyal, Canyamelar, Grau y algunos de Malva-rosa, Benimaclet y Alboraia. 


Acta del acuerdo por el cual se da su nombre a un centro educativo en La Malvarrosa

En 1906 tras sucesivas ampliaciones se le da el nombre al Colegio de “San José” en honor a sus padres José y Josefa, y en el que para el año 1914 se dan clases a unos 400 alumnos.

En 1910, cuando la escuela ya había cumplido 26 años, los antiguos alumnos celebraron un homenaje que consistió en el descubrimiento de una placa conmemorativa en la fachada del primer colegio, con el texto:

D. Vicente Ballester Fandos

Sus antiguos alumnos agradecidos al inolvidable recuerdo le dedican este recuerdo

Cabañal. 21 de agosto de 1910


El 14 de Mayo de 1924 fallece a la edad de 67 años este hombre tan querido y respetado por la gente del Cabanyal».

Historia del Cabanyal

Antonio Sanchis Pallarés

domingo, 15 de enero de 2017

Doloretes: la barquera de Nazaret

Doloretes: la barquera de Nazaret

«Según dicen, era una mujer que lo de los cristianos en la vida pública lo ponía en práctica ya allá por los años veinte. Una mujer creyente y que prestó sus servicios a la parroquia desde joven hasta muy mayor. Vamos, una cristiana comprometida con su parroquia toda la vida.

Ella, entre otras cosas, era la encargada de la custodia y atención de la ermita. Su nombre era Dolores Martínez Arnau, vecina del barrio y popularmente conocida como "Doloretes la barquera".



Doloretes

Periódico Nazaret

La causa de ostentar tan navegante apodo fue debido a pertenecer a una familia que desde el siglo XIX, se dedicaba a ayudar a la gente a cruzar el cauce del río en una barca de Nazaret a Cantarranas, por el lugar donde años después construyeron el puente de hierro desaparecido en la riada de 1949.


El barquero de Nazaret. 1902

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1694486&page=572



Antiguo Puente de Hierro

http://juanansoler.blogspot.com.es/

"Doloretes" fue una mujer que prácticamente dedicó toda su vida al servicio de la ermita y para desmontar tópicos decir que "Doloretes" participaba en sus tiempos jóvenes en todas las fiestas religiosas y paganas que se montaban en el barrio. Ella solía decir que "en la viña del Señor se criaba de todo" y "que en todos los lugares se encontraba Dios y un alma a la que evangelizar". De buen recuerdo son los disfraces que solía ponerse en Carnaval, le encantaba disfrazarse.

Los que la conocieron de joven aseguran que bailaba tan bien como rezar sabía. De cuerpo menudo pero de genio fuerte nunca se amilanó para plantarle cara al lucero del alba si era preciso. Fue el alma mater que capitaneaba las fuerzas para que las fiestas de la Virgen no decrecieran.

Aparte del cuidado de la ermita que compartía con su inseparable amiga Pepeta Sanjuan, la "Chala", era la encargada de abrirla los domingos, único día que se celebraba misa. Excepto los días de fiesta y procesión que se encargaban los mozos del pueblo del volteo de la campana, el resto del año estaba a su cargo haciéndola sonar estirando de la cuerda que bajaba hasta el interior de la ermita.


Antigua Ermita de Nazaret

Periódico de Nazaret

Otra de las obligaciones que tenía cuando terminaba la misa del Domingo era recorrer el poblado con una "coixinera" pidiendo de puerta en puerta "la voluntat per a la festa". Era como una hormiguita que no reparaba en sacrificios ni rechazaba cualquier donativo por modesto que fuera, explicando la filosofía de que "tota pedra fa paret".

Decía que no le faltaron pretendientes pero se quedó soltera igual que su amiga Pepeta, para mejor servir a la Virgen de los Desamparados de la que era fiel devota, aunque repartiendo su devoción con San Roque.

Cuando la ermita fue convertida en Parroquia continuó con su labor e incluso llegó a conocer el nuevo templo, donde continuó su labor hasta que falleció un 2 de enero del año 1962 a la edad de 86 años».

Juan Castaño

Periódico Nazaret


Las Arenas. Año 2000. Galería fotográfica 03

Las Arenas. Año 2000. Galería fotográfica 03 Levante EMV